En el sur de la Hispania romana, un joven llamado Marco Popilio descubre su vocación entre viñedos y ánforas. Nacido en una ciudad marcada por el desarraigo y la romanización forzada, su vida se transforma al conocer a un misterioso hacedor de vino que le enseña el arte de la vendimia. A través del trabajo duro, la sensibilidad olfativa y una pasión inquebrantable, Marco se convierte en un viticultor excepcional. Su camino está marcado por el amor, la pérdida, la esclavitud y la ambición.
La novela entrelaza historia y técnica vinícola en una travesía que celebra la libertad, el amor verdadero y el poder transformador del arte bien hecho.